Ya es duro ser evacuado en un incendio, como ocurrió en agosto de este año en Fuencaliente y Mazo. Aún más si tu vivienda se queda atrás entre las llamas. Pero el infortunio, a veces, repite protagonistas y el temporal ha rematado la trágica faena iniciada por el fuego.Los más de 200 evacuados a consecuencia de las lluvias torrenciales caídas en La Palma son los mismos que ya fueron desalojados durante el incendio, tanto en el caso de Mazo como en Fuencaliente. Y eso les hizo mucho más duro el tener que soportar el suplicio que soportaron ayer.
Genaro, Eulalia, Ángela, Petra, Juan, Elba... y así hasta completar una lista de más de 50 personas se encontraban ayer refugiadas en el acuartelamiento de El Fuerte (Breña Baja) tras una dura noche. Son sólo una parte de los casi 150 desalojados en el barrio de Montes de Luna, en Mazo. A estos se suman otro centenar de personas en el municipio de Fuencaliente, con los que ayer resultó imposible hablar por estar incomunicada la localidad en las dos carreteras que dan acceso a la misma.
Los evacuados de Mazo dicen que recuerdan cómo hace ocho años hubo unas lluvias similares, en intensidad, pero no hubo desalojos y los barrancos no corrieron tanto como ahora. Todos, una vez garantizados los servicios indispensables que requieren (alimentación, medicación...), esperan no haber sufrido daños en sus casas. En principio, los datos son esperanzadores.





