"Hay sitios a donde aún no se ha podido llegar". La frase es del alcalde de Fuencaliente, Gregorio Alonso, dicha ayer, 25 de diciembre, por la tarde al preguntarle por las consecuencias de las lluvias torrenciales. La expresión responde a la pregunta que todo el mundo se hace tras la retirada del temporal, ¿cómo estará el Sur de La Palma?
Los daños ya son visibles, tras la desaparición de la niebla y de la intensa lluvia. A la vista de todos han quedado los destrozos generados por las riadas de agua, lodo, arena y piedras. Casas inundadas, carreteras que desaparecieron, coches enterrados, viñas arrasadas y fincas completas de plataneras sepultadas.
Las imágenes son sobrecogedoras y aclaran perfectamente lo sucedido en Fuencaliente los días 22 y 23 de diciembre. Impactan por su crudeza y reflejan un panorama dantesco que va a ser complicado de resolver tanto para las administraciones públicas como para las familias que se han visto afectadas.
Fuencaliente.- En el caso de Fuencaliente, que ha sido el municipio más dañado, se están aún recabando datos. Las primeras valoraciones realizadas ayer por parte de los técnicos y los responsables de las administraciones hablan de daños aproximados que afectan a más de una decena de viviendas, parcialmente destrozadas o inundadas, más de 30 coches, de 10 a 15 fanegas de plataneras sepultadas (algunas irrecuperables), viñas aterradas y varias infraestructuras públicas, especialmente carreteras, completamente inservibles. La vía del barrio de Las Caletas, como ejemplo, tendrá que hacerse nueva en su totalidad.
Ante la falta de datos más certeros, el Ayuntamiento de Fuencaliente y los técnicos y peritos encargados de las valoraciones, no han podido cuantificar aún los daños materiales, pero el alcalde tiene claro que "se tendrán que invertir varios millones de euros para arreglar todo esto".
Mientras se cuentan los destrozos, en Fuencaliente ayer seguían habiendo zonas inaccesibles por la situación de las carreteras. Además diversos tramos de la parte baja del municipio, especialmente en Las Caletas, Las Indias y Los Quemados, tenían problemas de luz y de cobertura telefónica.
Villa de Mazo.- En cuanto al municipio de Mazo, los daños materiales fueron menores, pero también se cuentan multitud de destrozos, especialmente en viviendas y en carreteras. Según confirmó el alcalde, Francisco Javier González, se contabilizaron media docena de casas dañadas por las riadas de agua y lodo, una de ellas quedó inhabitable.
Los accesos por carretera al monte y a la costa están seriamente afectados en diversos puntos de la localidad, especialmente en el barrio de Montes de Luna. El ayuntamiento se ha puesto manos a la obra para limpiar badenes de vías en la zona de los barrancos. Además, se han detectado daños importantes en cultivos de medianías, sobre todo frutales y viñedos, así como un solo coche completamente destrozado.
El día después.- Con este terrible panorama, los vecinos de Fuencaliente y Mazo intentan volver, una vez más, a la normalidad, como ya hicieron tras el imponente incendio que soportaron en agosto y que ha dejado estas consecuencias cuatro meses después de calcinar todo el monte del sur de la Isla, el mismo que servía de protección cuando llovía ante las escorrentías, que ahora han sido riadas.
Para algunos ciudadanos, será algo más difícil, aquellos que fueron evacuados. Antes del día de Navidad, el centenar de personas que estaban refugiadas en el Acuartelamiento de El Fuerte y en el hotel Princess de Fuencaliente regresaron a sus hogares, si es que estaban habitables, o al de algún familiar. Ahora queda hacerse a la idea de que hay que volver a dar vida a estos municipios castigados con dureza por la naturaleza en un año 2009 que ha sido tan trágico como inolvidable para ellos.
En el resto de La Palma las cosas no han sido tan dramáticas, pese a que el temporal dejó incidencias importantes, principalmente por los cortes de luz y los daños en las carreteras. Los Bomberos contabilizaron en un día hasta 35 intervenciones en varios puntos de la Isla.
Fuente: El Día





